etiquetas

jueves, 10 de noviembre de 2011

la hora del baño

cuando nació el monito, estuvimos un monton de días sin bañarlo. nos daba miedo, no se nos escurriese, o algo parecido. además tardó mucho en caérsele el cordón, incluso se le infectó, así que lo fuimos posponiendo.

algunas personas nos dijeron que hasta casi el año, el baño no les gustaba nada y lloraban, porque perdían mucha temperatura.

así que un día, temiéndonos el berrinche, decidimos que el lavado por partes ya no servía y que había que bañarlo.

llenamos la bañera hinchable que nos habían prestado, y entre papá y mamá cogimos al monito con cierto temor, y lo metimos en el agua.

bueno, el monito ni se inmutó. es más, ni se movía. el tío estaba tan feliz en el agua, sin menearse lo más mínimo, con cara de satisfacción.

viendo lo que le gustaba, empezamos a bañarlo todos los días, algunos días incluso varias veces.

el monito empezó a echarnos sonrisas en el agua, era el mejor momento del día!! en la bañera se le olvidaba el hambre, los nervios, los lloros, cualquier otra cosa dejaba de tener importancia si la bañera estaba cerca.

viendo que la bañera hinchable era bastante incómoda, compramos una bañera de plástico con patas, algo más grande.

ahí el monito ya se expandía, poco a poco fue moviendo las piernas, los brazos, venga a echar sonrisas....

ahora desde hace unos días le ha dado por chapotear, pone el baño perdido, pero se lo pasa tan bien,.... menea los brazos y las piernas todo lo que puede, y cuanto más salpica, mejor se lo pasa. ¡¡qué fácil es hacer feliz a un niño!!

ahora que se acerca a los seis meses, me estoy planteando llevarlo a la piscina, creo que allí sería feliz!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario