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martes, 27 de diciembre de 2011

qué noche

ayer fue un día muy cansado. Fuimos a la piscina con papá mono, para que viese al monito nadar y pudiese disfrutar con él. también metimos al monito en el jacuzzi, aunque poco rato.

no se durmió después de la piscina, y nos fuimos a casa de los abuelos a comer, donde estaban todos los primos, así que revolución: cinco niños muy pequeños saltando y gitando en una casa pequeña.

y como es navidad, se nos ocurrió ir al cortilandia. Los primos estaban emocionadísimos, corriendo, gritando, saltando,.... Y perdonamos la siesta del monito. Qué gran error.

Llegamos a casa sobre las 5 de la tarde y se echó 3 horas de siesta. Pero se levantó alteradísimo, histérico, con mucha actividad pero al mismo tiempo mucho sueño. Le bañamos, pero fue peor. No paró en todo el rato que estuvo en la bañera. Estaba muy nervioso, así que nos fuimos a dar un paseo a ver si se dormía. Pero no podía domirse y empezó a llorar. Nos miraba, se reía, y empezaba a llorar. Se callaba, se rascaba los ojos, saltaba dentro de la mochila y volvía a llorar. Así que volvimos corriendo a casa.

Pobre monito, como lloraba, tenía los ojos rojos, y no había forma de calmarle, ni en brazos, ni boca abajo, ni en la teta, ni con canciones,....

Después de un buen rato llorando desconsolado, conseguí que se durmiese mientras le paseaba en la teta a la vez que le cantaba villancicos.

El monito se durmió suspirando, y yo me acosté triste por el mal rato que había pasado, y porque nos esperan todavía unos días de descontrol en los que es posible que lo vuelva a pasar mal. Ojalá que no, que esté contento y tranquilo y que se duerma rápido cuando tenga sueño, sin pasarlo mal.

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